No necesitas un informe con cien hallazgos técnicos para saber si tu página web ayuda a tus clientes. Necesitas treinta minutos tranquilos y las preguntas correctas.
Google te da algunas. Su documentación sobre cómo crear contenido útil, confiable y pensado para las personas incluye una lista de preguntas para juzgar tus propias páginas, y su página sobre actualizaciones principales recomienda repasarla cuando un sitio pierde tráfico. Así puede usarla el dueño de un negocio.
Antes de empezar: elige tres páginas
No revises todo el sitio. Elige las páginas que sostienen el negocio:
- La página de inicio.
- Tu página de servicio más importante.
- La página donde el cliente te contacta o agenda.
Ábrelas primero en tu celular. La guía de Google dice que las páginas deben funcionar bien en todos los dispositivos, cargar rápido y mostrar fácil el contenido principal. Si tienes que pellizcar la pantalla, hacer zoom o buscar el teléfono, eso ya es un hallazgo.
Las preguntas, en lenguaje sencillo
La lista de Google cubre varias áreas. Estas son las que más importan para un negocio local, con lo que debes revisar en cada una.
| Google pregunta, en esencia | Qué revisar en tu página |
|---|---|
| ¿El contenido ofrece información original o una descripción amplia y completa del tema? | ¿Un competidor podría copiar tu página de servicio y cambiar el nombre? Si sí, es demasiado genérica. Agrega cómo trabajas, qué debe esperar el cliente y en qué eres distinto. |
| ¿Lo escribió o revisó alguien que claramente conoce el tema? | ¿Hay una persona real, un equipo real, fotos reales? ¿La página muestra que la escribió alguien que hace este trabajo? |
| ¿Tiene errores de hecho que se pueden verificar fácilmente? | Revisa el horario, el teléfono, la dirección, los servicios y las zonas. Todo lo desactualizado juega en tu contra. |
| ¿Quien lo lee siente que aprendió lo suficiente para lograr su objetivo? | Lee la página como un cliente con una duda concreta. ¿Se va sabiendo qué hacer después? |
| ¿Se hizo sobre todo para atraer tráfico de búsqueda o para ayudar a las personas? | Las páginas llenas de la misma frase repetida, o escritas solo para captar búsquedas, no ayudan a una persona. |
| ¿Se cambian las fechas para que el contenido parezca fresco sin haber cambiado de fondo? | Si actualizas una página, actualiza también el contenido. |
La guía de Google para sus funciones de IA agrega un punto relacionado: no repitas lo que otros ya dijeron ni lo que un modelo de IA generativa produciría fácilmente. La dirección que recomienda es contenido original y escrito por quien sabe.
Haz la prueba como un cliente con dudas
Esta parte es el corazón del ejercicio, y es la misma idea detrás de todo lo que hacemos. Anota las cinco preguntas que un cliente hace antes de contratarte. Si no las sabes, pregúntale a quien contesta el teléfono, o mira los últimos diez mensajes que recibiste.
Después busca la respuesta en tus páginas:
| Lo que el cliente se pregunta | Dónde debe estar la respuesta |
|---|---|
| "¿Hacen justo lo que necesito?" | La página del servicio, con las palabras que usa el cliente |
| "¿Trabajan en mi zona?" | La página del servicio o una sección corta con las zonas que cubres |
| "¿Qué pasa después de contactarlos?" | Una descripción corta y clara de los pasos |
| "¿Puedo confiar en ellos?" | Reseñas reales, fotos reales y los nombres de las personas |
| "¿Cómo los contacto?" | El teléfono y el formulario, visibles sin tener que bajar la pantalla |
Cada pregunta sin respuesta en la página es una objeción que dejas al azar. Y también es tu lista de tareas.
Califica lo que encontraste
Después de treinta minutos deberías tener una lista corta. Ordénala en tres grupos:
- Equivocado. Horarios desactualizados, un enlace roto, un teléfono que no coincide con tu perfil de Google. Arréglalo hoy.
- Faltante. Una pregunta que hacen los clientes y que no tiene respuesta en el sitio. Escríbela este mes.
- Superficial. Una página que dice poco y podría ser de cualquiera. Reescríbela con lo que solo tú sabes.
Resiste la tentación de arreglar todo de una vez. Un sitio nunca está terminado, porque el negocio tampoco lo está: nuevos servicios, nuevas temporadas, nuevas preguntas. Una revisión mensual corta vale más que una renovación única.
Dónde ayuda la IA y dónde no
La IA sirve en la segunda mitad de este ejercicio: puede redactar una respuesta para cada pregunta que falta, sugerir una redacción más clara y señalar dónde dos páginas se contradicen. No conoce tu proceso, tus políticas ni cuál de sus borradores es cierto. Si publicas un borrador de IA sin revisarlo, puedes terminar con justo el contenido genérico que Google te dice que evites.
La persona que conoce el negocio decide qué va en la página.
Lo que esta revisión no te puede decir
Treinta minutos no te dirán qué tan rápido carga tu sitio con una conexión lenta, si Google puede indexar tus páginas ni cómo te encuentra la gente. Para eso necesitas herramientas como Search Console. Tampoco puede prometerte un puesto en Google. Lo que hace es mostrarte lo que ve un cliente, que es la parte que controlas.
Preguntas para hacerle a una agencia antes de contratarla
- ¿Qué páginas vas a revisar primero y por qué esas?
- ¿Reescribes mis páginas a partir de lo que yo te cuento o copias texto genérico?
- ¿Quién confirma que la información de las páginas nuevas es verdadera?
- ¿Cómo encuentras las preguntas que de verdad hacen mis clientes?
- ¿Con qué frecuencia vas a revisar el sitio después del primer mes?
En pocas palabras
Google publica preguntas para juzgar si un contenido es útil: si es original, completo, escrito por alguien que conoce el tema y lo bastante útil para que quien lo lee logre su objetivo. Úsalas en tus tres páginas más importantes, desde el punto de vista de un cliente, y ordena lo que encuentres en equivocado, faltante y superficial. Arregla lo equivocado ahora, escribe lo faltante este mes y vuelve a revisar con regularidad. Un sitio web no se termina: se mantiene fiel al negocio.

